El argumento de que las máquinas vaciarán el estudio siempre fue demasiado ruidoso. En Túnez la pregunta mejor es más quieta.
Los equipos de producto en Túnez usan modelos para acortar la distancia entre una idea y una versión que se puede mostrar. El diseñador sigue decidiendo.
Lo que cambió es el acceso. Un estudio de dos personas puede producir una plataforma en una temporada. No es lujo. Es palanca.
Los equipos de producto en Túnez usan modelos para acortar la distancia entre una idea y una versión que se puede mostrar.
El riesgo es la homogeneidad. Los estudios de 2060 alimentarán la máquina con materia local: luz, dialecto, ritmo de medina.
El trabajo no desaparece. Se desplaza hacia el gusto, el juicio y la responsabilidad. Túnez no carece de ello.
Leila Ben Youssef